21 jul. 2009

UNA VOZ SENSUAL


Una de las múltiples cosas que tienes que hacer al cumplir los 18 años, es sacar tu DNI que vendría a ser el símbolo irrefutable de la madurez y la obtención de la ciudadanía. Dejas de ser un chibolo para ser un hombre. Recuerdo que una tarde llamé a la Reniec, para saber los requisitos y si todavía estaba en el tiempo para sacarlo, o tendría que pagar una multa.

Marqué el número de mala gana porque ya saben cómo es esto de llamar a las instituciones del estado, ¡la bendita burocracia!, el pitido, la contestadora, una música de fondo. Al final espero y escucho una agradable voz de una joven mujer, guaaaaa. Imagínense la voz más linda y sensual que hayan escuchado.

-Ahhhh.. Hola me podría decir los requisitos que necesito para sacar el DNI

-Sí, necesitas una foto tamaño carnet, tu recibo cancelado el Banco de la Nación, y tu partida de nacimiento original. Algo más

-Ayá, no, gracias

-De nada

Recontra oficinesco quizás, pero su voz era música, yo le echaba sus 24 o 25 años a lo mucho, porque a pesar de la formalidad que guardan estas secretarias, ella tenía un registro casi infantil, dulce. Estaba tan volado que olvidé preguntarle cuando era el último plazo para pagar. Llamé de nuevo y hablé como tonto, y sí estaba dentro del plazo, tenía medio mes.

Durante los siguientes días estuve llamando a la Reniec para preguntar las mismas cosas o sobre asuntos que no tenían nada que ver, a veces impostaba la voz, lo hacía grave, grotesca.

-Buenos días hablo con el INEI

-No, señor esto es la Reniec

-Hola amiga hablo con el Banco de la Nación, hasta que hora atienden

-No, joven esto es la Reniec, pero le puedo pasar ese número

.

-Aló hablo con la Municipalidad de Barranco

-Ja no, esto es la Reniec

A veces trataba de ser informal o gracioso, o creerme bacancito

-Hola flaca, sabes puedes ayudarme, tengo que sacar mi DNI pero creo que ya pase la fecha, ayúdame, no quiero pagar

-Lo siento pero ya pasaste la fecha y tienes que hacerlo

- Ya pues mi amor, vamos.

Esa vez creo que me sobrepasé, pero ella sabía que era yo, el único que la llamaba y trataba de hablarle y alargar la conversación. Porque si no me hubiera reportado, no sé, o quizás denunciado por acoso (aunque suene exagerado). Tenía registrado mi número, llamaba de mi casa. Sabía de tanto llamar que su horario era de 8 de la mañana a 2 de la tarde, algunas veces me contestaba con sarcasmo, burbujeando una sonrisa, yo pensaba o me gustaba pensar que esperaba mis inocentes y entrometidas llamadas. Así que me decidí

-Hola, es esta la empresa de publicidad Master Groups

-No es la Reniec (en forma dulce)

-Bueno oye, mira hace tiempo que estamos en esto, no sé cómo hacer para conocerte, o podríamos hablar algún día en un café, puedo invitarte a salir

_......

-Ah, no pienses que soy un pervertido (sí, eso dije), una mala persona o asesino en serie, realmente me interesas, aunque sólo conozca tu voz, me encantas, … me gustas, ah ¿Cómo te llamas?

_.........

Y ya no recuerdo más, creo que escuche el sonido de fondo, el tururú, tururú tururú, y colgó.

Me quedé estupefacto, petrificado en la mesita de mi sala, no era la primera vez que rebotaba, pero si la primera con alguien que ni siquiera había visto, !por teléfono!. Después de todo yo pienso que se había asustado, o que esa indirecta relación era sólo un juego, yo era algo así como algo que le alegraba el día, algo gracioso que comentar con sus amigas en el almuerzo.

Llamé por última vez porque en verdad, por tantas cosas, creo que había dejado pasar varios días, y ahora tenía que pagar una multa.

_Buenos días, hasta cuando tengo para pagar el recibo para sacar mi DNI

-Hasta el 30 de este mes

-Okey gracias

_......

La voz que me contestó no era ni dulce, ni sensual, ni amable, en contraposición a eso, la mujer que lo hizo tenía una voz robotizada, fuerte, y yo le echaba unos 30 años.


Jesús Herrera