18 may. 2009

EL LAGO DE ENAIDA


Llevaba ya muchos meses de haber llegado al pequeño pueblecillo de TAYRAMANCU, regresaba realmente exhausto luego de desempeñar mi cargo como presidente de la cooperativa del pueblo, puesto que por cierto no fue fácil de obtener pero gracias a Dios y mi experiencia en la capital lo ocupé. Fue entonces que opte (en aquella fría e inspirada noche) por liberar mi espíritu de artista, mi pequeña porción de utopía. Cogí la guitarra que entre mi escritorio se encontraba, sobre los versos, que la noche anterior me desvele escribiendo. Fue entonces que a pocos minutos noté un gran vacio en el ambiente que me rodeaba , quería yo hacer de esta noche una noche repleta de magia ,pasmada de aquella enigmática esencia que consigo lleva las poesías (fue entonces que se me ocurrió una muy buena idea) , Salí entonces de mi habitación rumbo al lago de TAYRAMANCU , con la guitarra entre mis brazos, bajo la luna llena ilustrando mi camino entre el umbral de la noche , mientras la lluvia anunciaba su pronta compañía.
Cuando al fin llegue, me recosté junto a la orilla del lago, que sobre su superficie se dibujaba el rostro de la luna que imponía su mirada perpetua sobre mis ojos. El momento había llegado y me impulsé a iniciar mi canto, con suaves pizzicatos, junto al dulce pronunciar de las golondrinas que por el lugar circundaban y el vientecillo que abrazaba mis sentidos. Era tan perfecto el ritmo y tan suave como extasiada la melodía que centraba la atención y atraía la presencia de bellísimas ninfas y celestiales serafines, entre paso y paso sus vestiduras ondulaban, en tanto todo era sereno, tierno, sereno…
No tardo en observarse tan misteriosa escena, un pez colorido (como los que lleva el arco iris) emergió de la profundidades y mientras la melodía se expandía entre los alrededores inicio su majestuosa danza, deslizándose de orilla a orilla circunferencialmente y por momentos fingiendo ser un ligero delfín que ascendía hasta las nubes y luego sumergiese para continuar el ritual (y yo aún mas admirado no dejaba de observar).
Cuando de manera tan sublime , tan repentina convirtiese un una preciosa mujer ,que sobre las piedras y la arena sus pisadas daba hacia mi dirección (sin aliento y más que atónito),con el cuerpo descubierto ante la intemperie , con la hechizante mirada que en mis pupilas recaía , anestesiándola ( en tanto yo diciendo ¡no es verdad!) , haciéndoles el amor con su cercanía, mientras que su cabello rubio y rizado (que hasta los hombros le llegaba) me exponía, su piel tan suave era mientras su rostro acariciaba y en tanto mi corazón junto a sus senos latía. La comencé a amar , sus embelesos mi alma enamoraba (yo maravillado ante su pureza), sus labios rojos me embriagaban con un néctar dulce que sabe mucho más que a miel y mientras sus muchos mundos recorría su corazón y el mío fugaban fuera del mundo (cosmos) , con la lluvia cubriéndonos el cuerpo , haciendo mas que mágico el momento , teniéndola yo recostada en mi pecho dormía ella en un profundo sueño , deslizándome entre sus risos , cubriéndole con mis brazos (abrazándola) ,observándola tan detalladamente (sin morbo ni complicaciones) con el ser tan inspirado ,llenándola de versos que entre sus sentidos susurraba , quedando tan tranquila , tan paciente . La noche entera junto a ella la pase, con el amor que el ambiente rodeaba. la mañana ya aclaraba y al percatarse ella de los primeros rayos que sobre su piel llegaban en pie se puso , cogiendo entre caricias mi rostro un profundo beso que unió mas que labios impregnándome los suyos contra los míos dio , y sin quitarme la mirada un solo instante se marcho de donde se origino.
Me marché del lugar hacia el hotel, hacia mi habitación (un poco atontado estaba), tratando de reconstruir la escena, recordando tan mágico momento. Decidí al cabo del medio día averiguar acerca de aquella mujer con la que la noche había pasado. Recorrí casi todo el pueblo en busca de respuestas , mas todos los habitantes negaban la existencia de aquella mujer y mucho menos alguna leyenda que la involucrara , ni a ella , ni al lago.
Concluí entonces en regresar nuevamente por la noche (al lago del pueblo) y de esta manera formularle a ella misma la pregunta. Había caído la noche y fue entonces que apresure mis pasos hacia la laguna (estaba tan silenciosa la laguna) , entonces inicie a cantar, todo era tan normal , ella no aparecía , tampoco lo hacia el colorido pez (solo presencie aquella noche las ninfas y los serafines que danzaban deleitosamente)
¿Qué había pasado? ¿Dónde estaría ella? , intente realizar la misma acción la siguiente noche, todos los días de la semana, incluso los del mes, todas ellas cantándole en el mismo lugar , mas en vano todo fue ,intente de todo , hacer incluso idénticamente lo mismo que hice aquella vez (ella jamás se pronuncio).
Recorrí a raíz de ellos muchas ciudades, muchos pueblecillos realizando el mismo ritual , cantando a orillas de sus lagos , buscándola a ella nuevamente, mas en vano hasta el momento han sido mis viajes , ella aun ausente , sin rastro … buscando … buscándola (princesa del lago...)
JOEL